La Sociedad Concesionaria Autopista San Antonio – Santiago, Ruta 78, revitalizó y rehabilitó un vivero preexistente, heredado de la concesión anterior, que se encontraba en malas condiciones. Gracias a un proceso de reestructuración y puesta en valor, hoy este espacio se ha transformado en una infraestructura clave que permite desarrollar una gestión sostenible y eficiente del paisajismo de la ruta.
Este vivero tiene como principal objetivo la producción de plantas destinadas al paisajismo de la autopista y sus distintos espacios, como enlaces y áreas aledañas. La mayoría de las especies se producen a partir de esquejes y material vegetal proveniente de plantas ya instaladas en los paisajes existentes de la Ruta 78, lo que favorece una mejor adaptación a las condiciones climáticas locales, caracterizadas por la sequía y la salinidad.
Gracias a este sistema de producción propia, las plantas presentan una mayor resistencia y adaptación, lo que contribuye a un paisajismo más duradero y de menor requerimiento hídrico. Además, esta gestión permite reducir la dependencia de proveedores externos, así como disminuir traslados y emisiones asociadas, reforzando el compromiso de la concesionaria con la sostenibilidad ambiental.
El paisajismo desarrollado a través del vivero no cumple únicamente una función estética. La adecuada implementación y mantención de áreas verdes contribuye a ordenar los espacios, prevenir incivilidades y mejorar el entorno, generando un impacto positivo para las comunidades aledañas a la Ruta 78 y fortaleciendo la convivencia en los sectores cercanos a la autopista.
De esta manera, el vivero de la Ruta 78 se consolida como una herramienta clave en la gestión ambiental y social de la concesión, integrando infraestructura vial, cuidado del entorno y bienestar comunitario.
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